EL LUTO COMO EXPRESIÓN SOCIAL DEL DOLOR
La palabra
luto está definida (en una de sus definiciones) por la Real Academia de la
Lengua Española como: Del latín Luctus: “Signo exterior de pena y duelo en ropas, adornos y otros objetos, por la muerte de una persona. El color del luto en los pueblos europeos es ahora el negro.” Hay que diferenciar entre
luto y duelo ya que se tiende a confundir mucho ambos términos.
El luto es la manifestación externa del dolor
representado en la ropa, adornos y otros objetos, también comportamientos ante
la pérdida de un ser amado y el duelo está relacionado con el sentimiento de
pena, la aflicción que genera esa pérdida, es interior y subjetivo, tiene que
ver con la parte emocional de la persona, la parte de los sentimientos.
El luto es la
manera de demostrar "públicamente" el duelo que sentimos, la pena,
por la muerte de un ser querido y el duelo es una experiencia vital, es esa
pena que le da sentido al luto, esa tristeza emocional por haber perdido algo
amado.
Ambos conceptos van muy unidos pero ambos expresan dos
cosas diferentes aunque complementarias. Puede existir duelo sin luto y también
luto sin duelo, y ambas cosas a la vez. Puede ser que una persona no use ropa
negra pero lleve un duelo en su corazón, y puede darse que por formalismo se
vista de negro pero no sienta pena por el fallecido, sólo se lleva luto para
aparentar respeto ante la sociedad pero no necesariamente en todas las personas
va unido al duelo. Y hay quienes llevan luto y duelo a la vez, sintiéndolos
ambos.
Algunas culturas primitivas utilizan el color blanco,
otros el color negro, pero más que como señal de luto es como una especie de
protección para que el alma del difunto no penetre sus cuerpos, es decir que no
se posesione de ellos, los que tienen piel blanca se pintan de negro y los que
tienen piel negra se pintan de blanco. En otras sociedades la elección del
color para el luto va ligado con las culturas de los países y su contexto
histórico.
Me referiré sólo al luto como manifestación externa
del dolor expresada en la ropa, adornos y otros objetos tal y como lo destaca
la definición arriba expuesta.
El 10 de enero de 1502 en Madrid España se establece
por los Reyes Católicos la llamada “ Pragmática de luto y cera” cuyo propósito
era hacer más recatados los gastos y las manifestaciones del dolor por los
difuntos imponiéndose una pena económica a los que no acatasen tal disposición.
El Rey regulaba el número de personas que podían enlutarse y los gastos que
habría que hacerse en cuanto a velas, misas, rezos y plañideras. Lo de la cera
se refería a no poner en las tumbas más de doce cirios, estaba prohibido un
número superior a ése, no se contaban las que se ponían de parte de la familia
o herederos o las que donara la iglesia ya que eran consideradas como limosna.
El luto debía durar seis meses tanto para hombres como para mujeres, sin
embargo, las mujeres lo guardaban de modo diferente a los hombres, eran más
estrictas en el uso de ropa e interrelaciones sociales.
En este sentido me recuerda a una película que vi y
que resalta el tema del luto, fue realizada en 1964 y dirigida por Manuel
Summers al estilo de comedia negra, se llama "La niña de luto". Se
desarrolla en un pueblito de Huelva, España, y trata de una chica casadera y su
novio quienes deben dejar de verse debido a la muerte de la abuela de la chica
y el luto que deben guardar de seis meses. Es de destacar que el luto era
totalmente estricto y cerrado apegado a las tradiciones del pueblo, no se podía
hablar con otros, no se podía vestir otro color que no fuera el negro, incluso
los niños y bebés vestían de negro cerrado, se decoraba la casa con crespones
negros y todo lo que se usara en ella debía ser negro, al punto de que el padre
de la chica quien usaba una muleta, la pinta de negro.
Los carritos de los niños y un juego de trenes eran
negros, un canario que había en una jaula no podían escucharlo cantar y lo
cubrían con un paño negro, descolgaban el teléfono para evitar llamadas que
interrumpieran el duelo, apagaban la radio, no se podía escuchar música y sólo
salían a misa y al cementerio, y la familia debía ir siempre junta.
El tema del luto estricto es lo que más llama la
atención en la película que está muy bien realizada. Lo cierto es que luego de
pasar el luto de la abuela y poder verse, la pareja de la película planean
casarse pero muere de pronto el abuelo de ella y caen en otro luto cerrado
de seis meses más, para luego morir el padre de la chica y terminar
esto con la paciencia del novio, quien viendo la imposibilidad de realizar su
amor debido al luto y a las tradiciones decide marcharse y alejarse del amor de
su vida, la chica no desea irse con él, las tradiciones son más fuertes y
renuncia al amor de su novio. Este tipo de hecho social se veía (y puede que
aún se vea) de modo muy marcado en algunos pueblos y comarcas en donde las
tradiciones persisten al pasar el tiempo.
Actualmente en esta época moderna, el luto ha dejado
de ser una expresión social externa, es decir, ya son muy pocos los que guardan
esta costumbre de ir vestidos de negro por un largo período, quizá lo usen para
el velorio o entierro pero no más. Expresiones como “El luto se lleva en el
corazón y no en la ropa”, “Para que vestir de negro si con eso el muerto no va
a revivir” y frases hechas por este estilo son las que más comúnmente se
escuchan. Sin embargo, socialmente, se sigue usando el color negro como
símbolo exterior de respeto, de duelo, de empatía, de ahí que vemos
que muchos coches fúnebres son negros o grises, habiendo algunos blancos que
rompen con el paradigma del color pero que se perciben con más agrado por
quienes los ven ya que el color negro genera rechazo y también cierta
superstición.
En países como en China, India y Japón se usa el color
blanco para expresar el luto y el duelo, al contrario en Sudáfrica en donde es
el color rojo el escogido para el luto, simbolizando la sangre del fallecido y
así en otros países en donde hay un color específico para simbolizar el luto.
Nuestra sociedad occidental avanza a pasos agigantados
en modernidad, la muerte exige una nueva mirada enfocada en la desmitificación
de lo funesto. La muerte es parte de la vida, es la vida desde otra
perspectiva, la otra mirada necesaria para estos tiempos en donde poder mirarla
con naturalidad nos desaloja de temores y angustias ante el deseo de poder
escapar de ella y perpetuarnos en una vida eterna que no existe en este plano
material.
La muerte es la continuación de la vida pero en otra
forma de energía, aceptarla como es y aprender a convivir con ella, son las
exigencias que nos demanda esta sociedad llena de cambios y avances. El color
de la ropa o accesorios no hace diferencia alguna en el sentimiento o en el
dolor, el duelo hay que vivirlo como etapa necesaria para seguir adelante pero
el luto es sólo una tradición, una costumbre que cada día más va en desuso pero
que hay que respetar en quienes aún decidan ejercerlo.
Comentarios
Publicar un comentario