DIÁLOGO EN EL MÁS ALLÁ: Georg Simmel y Michael Newton.

Entre almas y formas.

 Georg Simmel fue un filósofo y sociólogo alemán (1858-1918), es considerado uno de los fundadores de la sociología moderna. Se dedicó a estudiar las formas sociales y las interacciones cotidianas enfocándose más que todo en los estudios microsociológicos. Estudió temas como el dinero, la moda, el individuo y la sociedad urbana. Entre sus libros más importantes destacan “Filosofía del dinero”  en donde plantea cómo el dinero moldea la sociedad, influye en la personalidad y transforma las relaciones sociales y  “La metrópolis y la vida mental” en donde analiza cómo la vida en las grandes metrópolis afecta la psicología de la persona cambiando su modo de ver el mundo.

Michael Newton fue un hipnoterapeuta y psicólogo de consejería norteamericano

( 1951-2016), conocido por sus investigaciones de más de 30 años sobre la vida entre vidas a través de la hipnosis regresiva plasmadas en sus libros “El viaje de las almas” y “El destino de las almas” en donde cuenta las experiencias de sus pacientes bajo hipnosis sobre lo que sucede entre reencarnaciones, proponiendo una visión espiritual del alma y su evolución, además de relatar cómo es la estructura del mundo espiritual.

 “Toda forma es  una condensación de vida”. Georg Simmel.

“Somos almas eternas aprendiendo lección tras lección”. Michael Newton.

En un plano más allá del tiempo y el espacio en donde las almas son libres de ataduras terrenales se produce un encuentro imaginario que ilustraremos en este artículo.

Georg Simmel, sociólogo y filósofo alemán del siglo XIX camina con curiosidad en esa dimensión etérea, preguntándose por las estructuras sociales en ese lugar. A su encuentro llega una figura tranquila, serena, llena de sabiduría y conocimiento del alma, Michael Newton, hipnoterapeuta que ha guiado a cientos de almas a través de sus sesiones, de su regreso a las vidas entre vidas.

Ambos, en vida, dedicaron sus días a explorar lo invisible: Simmel, las estructuras de la vida social; Newton, los paisajes del alma más allá de la muerte. ¿Qué podrían decirse Georg Simmel y Michael Newton en el umbral de lo eterno?

Sentados cómodamente, saboreando un delicioso café, comienza este diálogo:

Newton: Es un placer conocerte Georg.

Simmel: Lo mismo digo, Michael.

Newton: Aquí en este plano las almas se reconocen por lo que son, no por lo que aparentan. No existen roles sociales. No importa lo que fuimos en la tierra, médico, músico, rico o pobre. Aquí somos almas en evolución.

Simmel: Interesante. Yo mantuve que en la tierra tenemos varios roles a la vez: padre, amigo, trabajador, ciudadano, que son nuestras relaciones las que nos definen.

¿Me dices que el alma trasciende toda forma?

Newton: Exactamente, la historia del alma es más larga, no empieza con el nacimiento ni termina con la muerte, lo que somos en una vida es solo una parte del camino.

Simmel: Cuando escribí “Para una Metafísica de la muerte” pensaba que la muerte hace que la vida tenga más significado, que define la vida  y que la vida no termina con la muerte sino que siempre continua, es una forma de trascendencia. ¿ Podríamos decir entonces que el alma está en continuo cambio y toma diferentes contenidos?

Newton: Así es, el alma crece y cambia, toma distintos cuerpos, vive distintas vidas para experimentar diversas experiencias. El alma ensaya en la vida social de la tierra, en los grupos a los cuales pertenece y con los que crea vínculos.

Simmel: Entonces el alma es relacional al igual que la persona, lo que quiere decir que es igual pero en otro plano. Me complace saberlo.

Newton: El alma se transforma en su paso por el mundo terrenal, interactúa y aprende en su paso por la vida.

Simmel: Lo que quiere decir que el alma al igual que el individuo se transforma por sus relaciones sociales esto significa que tanto alma como  el individuo evolucionan constantemente a través de sus conexiones, no son estáticos. En eso coincidimos.

Newton: Exactamente, las interacciones son claves en el desarrollo espiritual o social del ser en ambos planos. El alma esta destinada  a ciertos grupos humanos para aprender, experimentar y evolucionar.

Simmel:¿Podría entender que las relaciones terrenales  con sus conflictos y distancias, pueden ser entendidas como lecciones espirituales?

Newton: Así es. Participar en grupos humanos  asumiendo un rol determinado como el pobre, el extranjero y otro, son pruebas morales para el alma, pruebas de aprendizajes. El alma necesita esa vida en sociedad para poder alcanzar sus aprendizajes espirituales.

Simmel: Quiere decir que los grupos que yo describo en mis análisis no sólo le dan identidad al alma sino que les sirve de lugar de ensayo para su desarrollo evolutivo.

Newton: La vida social no solo nos transforma como seres humanos sino que cumple con la tarea de perfeccionar el alma a través de nuestro vínculo con los otros.

Simmel: Entonces la vida humana es pasajera, es solo una etapa, pero sigue siendo importante en todo sentido porque hay una trascendencia que no termina con la muerte. Tal vez nuestras ideas no eran tan distintas, tú hablas del alma y yo hablaba de la vida social pero ambos estábamos buscando comprender al ser humano.

Newton: Sí, uno desde la tierra y el otro desde el alma. Al final todo son relaciones con los demás, con nosotros mismos, con el universo.

La conversación continua en silencio, como solo puede hacerse entre almas que ya no necesitan palabras.

Vilma VY.

Comentarios

Entradas populares de este blog