DIÁLOGO EN EL MÁS ALLÁ: Georg Simmel y Michael Newton.
Entre almas y
formas.
Michael Newton fue un hipnoterapeuta y psicólogo de consejería norteamericano
( 1951-2016), conocido por sus investigaciones
de más de 30 años sobre la vida entre vidas a través de la hipnosis regresiva
plasmadas en sus libros “El viaje de las almas” y “El destino de las almas” en donde
cuenta las experiencias de sus pacientes bajo hipnosis sobre lo que sucede
entre reencarnaciones, proponiendo una visión espiritual del alma y su
evolución, además de relatar cómo es la estructura del mundo espiritual.
“Somos almas
eternas aprendiendo lección tras lección”. Michael Newton.
En un plano más allá del tiempo y el espacio en donde las almas son libres de ataduras terrenales se produce un encuentro imaginario que ilustraremos en este artículo.
Georg Simmel,
sociólogo y filósofo alemán del siglo XIX camina con curiosidad en esa
dimensión etérea, preguntándose por las estructuras sociales en ese lugar. A su
encuentro llega una figura tranquila, serena, llena de sabiduría y conocimiento
del alma, Michael Newton, hipnoterapeuta que ha guiado a cientos de almas a
través de sus sesiones, de su regreso a las vidas entre vidas.
Ambos, en
vida, dedicaron sus días a explorar lo invisible: Simmel, las estructuras de la
vida social; Newton, los paisajes del alma más allá de la muerte. ¿Qué podrían
decirse Georg Simmel y Michael Newton en el umbral de lo eterno?
Sentados cómodamente, saboreando un delicioso café, comienza este diálogo:
Newton: Es un placer conocerte Georg.
Simmel: Lo mismo digo, Michael.
Newton: Aquí en este plano las almas se
reconocen por lo que son, no por lo que aparentan. No existen roles sociales.
No importa lo que fuimos en la tierra, médico, músico, rico o pobre. Aquí somos
almas en evolución.
Simmel: Interesante. Yo mantuve que en la
tierra tenemos varios roles a la vez: padre, amigo, trabajador, ciudadano, que
son nuestras relaciones las que nos definen.
¿Me dices que el alma trasciende toda forma?
Newton: Exactamente, la historia del alma es
más larga, no empieza con el nacimiento ni termina con la muerte, lo que somos
en una vida es solo una parte del camino.
Simmel: Cuando escribí “Para una Metafísica de
la muerte” pensaba que la muerte hace que la vida tenga más significado, que
define la vida y que la vida no termina
con la muerte sino que siempre continua, es una forma de trascendencia. ¿
Podríamos decir entonces que el alma está en continuo cambio y toma diferentes
contenidos?
Newton: Así es, el alma crece y cambia, toma
distintos cuerpos, vive distintas vidas para experimentar diversas
experiencias. El alma ensaya en la vida social de la tierra, en los grupos a
los cuales pertenece y con los que crea vínculos.
Simmel: Entonces el alma es relacional al igual que la persona, lo que quiere
decir que es igual pero en otro plano. Me complace saberlo.
Newton: El alma se transforma en su paso por el mundo terrenal, interactúa y
aprende en su paso por la vida.
Simmel: Lo que quiere decir que el alma al igual que el individuo se transforma
por sus relaciones sociales esto significa que tanto alma como el individuo evolucionan constantemente a
través de sus conexiones, no son estáticos. En eso coincidimos.
Newton: Exactamente, las interacciones son claves en el desarrollo espiritual o
social del ser en ambos planos. El alma esta destinada a ciertos grupos humanos para aprender,
experimentar y evolucionar.
Simmel:¿Podría entender que las relaciones terrenales con sus conflictos y distancias, pueden ser
entendidas como lecciones espirituales?
Newton: Así es. Participar en grupos humanos
asumiendo un rol determinado como el pobre, el extranjero y otro, son
pruebas morales para el alma, pruebas de aprendizajes. El alma necesita esa
vida en sociedad para poder alcanzar sus aprendizajes espirituales.
Simmel: Quiere decir que los grupos que yo describo en mis análisis no sólo le
dan identidad al alma sino que les sirve de lugar de ensayo para su desarrollo
evolutivo.
Newton: La vida social no solo nos transforma como seres humanos sino que cumple
con la tarea de perfeccionar el alma a través de nuestro vínculo con los otros.
Simmel: Entonces la vida humana es pasajera, es solo una etapa, pero sigue siendo
importante en todo sentido porque hay una trascendencia que no termina con la
muerte. Tal vez nuestras ideas no eran tan distintas, tú hablas del alma y yo
hablaba de la vida social pero ambos estábamos buscando comprender al ser
humano.
Newton: Sí, uno desde la tierra y el otro desde el alma. Al final todo son relaciones con los demás, con nosotros mismos, con el universo.
La
conversación continua en silencio, como solo puede hacerse entre almas que ya
no necesitan palabras.
Vilma VY.
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