ENTRE FLORES Y MEMORIA

A lo largo de la historia y en las diversas culturas las flores han sido parte fundamental en los rituales funerarios. Son una forma para expresar amor, respeto y consuelo cuando las palabras no alcanzan, además representan el ciclo de la vida (nacimiento, muerte y memoria) y aportan belleza y calma en momentos de dolor.

Remontándonos al pasado, en la época de la Inglaterra victoriana se desarrolló un “lenguaje de las flores” llamado floriografía que consistía en enviar mensajes codificados en los  arreglos florales, en ese entonces las normas morales impedían la libertad de expresión a nivel sentimental por lo cual cada tipo de flor o de ramo floral expresaba un mensaje codificado en ellas, la gente llevaba un diccionario de flores para poder descifrar los mensajes y poder enviar los suyos. En Japón también se utilizó este tipo de lenguaje floral, destinado a transmitir emociones sin necesidad de palabras, fue adoptado debido a la influencia occidental y se llamó Hanakotoba, los japoneses fueron adaptando los significados según su cultura y flores típicas,  creando su propia floriografía. En Europa, Asia y África se ha practicado alguna forma de floriografía en las culturas tradicionales.

Desde tiempos remotos las flores se utilizaron en los funerales y cementerios, en principio por razones prácticas debido a su aroma o perfume, pero se desconoce con exactitud desde cuándo comenzaron a ser utilizadas a modo de despedida. En Hamlet de Shakespeare, en la escena XVII del Acto Cuarto, dice Ofelia lo siguiente: “Aquí hay hinojo para vos, y palomillas y ruda para vos también, y esto poquito es para mí. Nosotros podemos llamarla yerba santa del Domingo,... vos la usaréis con la distinción que os parezca... Esta es una margarita. Bien os quisiera dar algunas violetas; pero todas se marchitaron cuando murió mi padre”. De algún  modo Ofelia relaciona la muerte de las violetas con la muerte de su padre, se secaron al morir él, por lo general las violetas representan el amor eterno, la memoria y la fidelidad.

Las flores comúnmente usadas en los funerales son las rosas, crisantemos, claveles, margaritas, lirios, gladiolos, cempasúchil  y en esta flor me voy a detener un poco ya que es una flor tradicional usada en el día de muertos en México, adorna los altares y las ofrendas, se hace un camino con estas flores de modo de guiar el alma de los muertos hasta sus altares. Los antiguos mexicas asociaban el color de sus hojas con los rayos del sol y de allí que estas flores iluminen el camino para que el alma de los muertos regrese a su hogar en el día de los difuntos.

Cada flor tiene un significado simbólico asociado tanto por su color como por su forma incluso, dependiendo del mensaje que desee transmitir. Personalmente creo que no hay una norma social específica que nos indique qué tipo de flores enviar a un funeral o cuáles escoger para decorar, dependerá de los gustos particulares. Sin embargo, pienso que sería una buena idea que cada floristería puede crear una floriografía con los significados de las flores para que sus clientes puedan seleccionar las de su preferencia para un sepelio o funeral.

Retomar esa antigua tradición victoriana sería algo creativo pleno de sentido y significado. Aunque el uso de la floriografía ha disminuido la asociación simbólica de las flores con emociones y sentimientos sigue siendo relevante hoy día.

En cuanto a cementerios he observado que en algunos cementerios existen normas en cuanto al uso de las flores, dedicado especialmente a la tumba del fallecido. El uso de flores plásticas ha pasado a ser algo más común debido a que duran más en la intemperie y se evita que se descompongan ensuciando el lugar. En algunos cementerios belgas no se permiten flores naturales sobre las tumbas ni en los nichos de los columbarios tampoco, sólo flores artificiales, la idea es no contaminar los espacios y que duren mucho más tiempo. También he visto como el tiempo daña las flores plásticas mostrando una decadencia que incluso guardan una belleza artística.

Algunas personas, en otros cementerios, colocan macetas de flores que también mueren sobre todo si no llueve o si  nadie visita la tumba y las riega, pero en primavera he podido notar como en una vieja maceta que tiene años seca y olvidada renace una pequeña flor como un homenaje de la naturaleza a la vida.

En definitiva las flores representan una parte de la naturaleza que participa en la construcción social de la realidad, de los sentimientos y emociones, de la vida y de la muerte, el principio y el fin, lo efímero de la existencia, la belleza de todo lo natural que nos rodea y nos hace entender a la muerte como parte de la vida, una parte que también merece homenaje, respeto y amor, en donde la memoria de las flores que acompañen nuestro último viaje sea un hermoso recuerdo en el corazón.

Para finalizar dejo este bello poema tomado de un libro titulado: “El lenguaje de las flores y de las frutas, D. Appleton y Compañía, Nueva York, 1882 “:

En un vergel en cuyo seno crecen

el mirto ,el pensamiento y el olivo:

Donde su cáliz oloroso mecen

también la rosa, el iris y el laurel.

Cada flor en sus pétalos oculta

imágenes que guarda la memoria:

El mirto es el amor, quizá… una historia

nos representa en sus pimpollos él.

Un recuerdo nos muestra el pensamiento:

El olivo la paz que envidia el alma:

La rosa, la mujer…la dulce calma

Una tal vez del pecho nos robó.

El iris entreabierto es la esperanza

en el laurel se mece la victoria

La esperanza nos da sueños de gloria

realiza la esperanza la ilusión.

Dupaty.


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